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Bienvenidos al Centro Amar y Servir!!!!

P.BRADLEY ,EQUIPO ,COLABORADORES Y AMIGOS

EN BS. AS. :COLEGIO DEL SALVADOR -Callao 542 -
Tel. conmutador: (11) 5235 2281
EN MENDOZA: RESIDENCIA DE LA COMPAÑÍA . IGLESIA DEL SAGRADO CORAZÓN
Portería Colón 67 Tel./Fax (261) 429 9437

E-mail : centroamarservir@gmail.com


martes, 6 de abril de 2010

IMPULSORES Y PERMISORES


Publicamos el cuestionario de comportamientos que se está trabajando en los distintos grupos, el que le interese y todavía no lo tenga para trabajar puede pedirselo todavía al P. Raúl






































































































domingo, 4 de abril de 2010

COMIENZA EL CURSO MOTIVOS PARA CREER 2010

“MOTIVOS PARA CREER”

Cursos de Autoconocimiento y Vida Espiritual


P.Bradley s.j.




- Si no sabe de qué de trata y tiene interés…


- Si quiere profundizar en el tema…

-O tiene algún conocido al que le interesaría…



Todos los viernes a partir del 16 de abril
  de 20 a 21hs comienza

“Las afecciones desordenadas”


(Pecados Capitales. Tipos de Personalidad)



Iglesia del Salvador


Av. Callao 542, 2do. Piso

El lugar de la fe y la cultura de los Jesuitas en Buenos Aires

Informes

Secretaría: lunes, miércoles y viernes de 17 a 19hs.

Tel: 4373-9799      E-mail: amar_servir@hotmail.com


Av. Callao 542, 2do. Piso

¡DE INTERÉS!

ESTOS SON UNOS LIBROS DE SUMO INTERÉS PARA COMPARTIR HAGAN UN CLICK CON EL MOUSE SOBRE ESTE TEXTO PARA VERLOS







Tomo II de Moral de Discernimiento

Les traemos para compartir el contenido del Tomo II de nuestro amigo Mifsud s.j.

Su título es :
Bioética-EL RESPETO POR LA VIDA HUMANA.

 Tratemos de trabajar este tomo de la misma manera que el 1º, respondiendo luego las preguntas orientadoras.
Nos vemos en el Salvador, los lunes como siempre.
Ánimo!

Ver todo el contenido del tomo II aqui.





Preguntas:


  1. ¿Que puntos me interesaron?


  2. ¿Que valoración quiero profundizar?


  3. ¿Me interesa para hablarlo con alguien?


  4. ¿Quiere una material de ese tema?


  5. ¿habría que explicarlo desde cero ?

Grupo de Trabajo sobre los 10 Mandamientos-Lunes 19hs

Del P. Raúl:
Este libro te va a interesar

Queremos acercar este libro, el primero de los cuatro que integran el tratado de Moral de Discernimiento que ha escrito un sacerdote jesuita, Tony Mifsud.

El tomo I es sobre Moral Fundamental y su título es "Libres para Amar", donde a través de la Teología Moral se intenta dar respuesta a las preguntas que surgen en nuestra sociedad y hacerse cargo de los nuevos interrogantes que marcan el rumbo del tiempo.

La primera edición surge en 1984, apartir de apuntes de un curso, y para la edición que informamos del año 2002, se han reformulado distintas partes .
Transcribimos el contenido integro del temario de este tomo, que va desde que es la Fe y la Moral hasta el Discernimiento, pasando por la Conciencia y la Ley.

Después de leer el indice de temas, sería importante que contestes las siguientes preguntas ( podés responder vía mail o acercarnos lo lunes por escrito)

  1. ¿Que puntos me interesaron?

  2. ¿Que valoración quiero profundizar?

  3. ¿Me interesa para hablarlo con alguien?

  4. ¿Quiere una material de ese tema?

  5. ¿habría que explicarlo desde cero ?

Taller de comunicación


Taller de autoestima y comunicación, ejercicios prácticos
P.Raúl Bradley s.j.


"En la convivencia familiar...
parientes...
amigos....
grupos, etc."


  • Nos reunimos todos los jueves !!!!
    • 19hs: Misa
    • 19.45 a 21 hs: Desarrollo
Agradecemos especialmente a las personas que durante los primeros encuentros del Taller han manifestado su interés por el libro "Comunicación no violenta" de Rosenberg.

Constelaciones Familiares

La Lic. Gladys Brites de Vila coordina un grupo de Constelaciones Familiares, un método de trabajo en grupo para revelar enredos inconscientes que tienen como origen el sistema familiar.
VER MAS

Gladys Brites de Vila es Licenciada en Psicología, Psicopedagoga, Fonoaudióloga, Psicologa Social, Maestra Normal Nacional, Posgrado de Terapia Cognitiva Posracionalista,Psicoterapeuta con formación en Psicoanálisis, Gestalt, PNL,Terapia Familiar Sistémica, Ensueño Dirigido, Hipnoterapia Ericksoniana, Psicodrama, Análisis Bioenérgetico, Eneagrama, Constelaciones Familiares y Ordenes del Amor

SERVICIOS

El Centro "Amar y Servir" ofrece un conjunto de servicios, talleres y espacios complementarios con el curso"Motivos para Creer":

Charlas orientadoras del P. Bradley
Apuntes, documentación.
Biblioteca.
Actualización bibliográfica

Ejercicios Espirituales -Grupo KERYGMA

Taller de Iconografía

CETRA

martes, 16 de marzo de 2010

Curso "MOTIVOS PARA CREER 2010"






CONTENIDOS INTRODUCTORIOS

del curso "Motivos para Creer"
Herramientas Generales para el Conocimiento y Valoración de uno mismo

"Son introductorios porque marcan el desarrollo y evolución que en el crecimiento normal de vida debemos seguir para resolver los obstáculos que se presentan"
Viernes
26 de Febrero
5, 12, 19 y 26 de Marzo

Empezamos a las 19.45 hs. después de la misa.


"La fidelidad a las propias experiencias de vida hacen que nuestra inteligencia obedezca a la realidad. Creemos racionalmente por las experiencias que nos mueven (motivan). Este es el sentido del título que engloba el camino de los III niveles del curso"


Autoconocimiento y vida espiritual(Cursos, talleres y charlas)
Duración: 3 años

Nivel I: Introducción: Las afecciones desordenadas
Nivel II: Vencer a sí mismo (La personalidad y el alma)
Nivel III: Buscar y hallar la voluntad divina (El habla de Dios al alma)


martes, 9 de marzo de 2010

Martes de Cuaresma en el Salvador


Retiro Semanal

PREPARAMOS LA CUARESMA


Todos los martes de Marzo hasta la Pascua
 

hace click acá!


 

19:00 hs. Misa
19:45 hs Explicación

Oración

Meditación

En el momento litúrgico más importante, queremos contemplar y transitar el camino de Jesús juntos.

lunes, 8 de marzo de 2010

Ensueños

ENSUEÑOS DIRIGIDOS E IMAGINACIÓN IGNACIANA

Dinámicas a cargo del P. Bradley

Todos los miércoles de Marzo de 19:45 a 21 hs

domingo, 7 de marzo de 2010

Ejercicios Espirituales-Gupo KERYGMA

Grupo KERYGMA
Se centra en el acompañamiento durante el camino de crecimiento espiritual.
Realizan:
Encuentros de meditación y reflexión
Jornadas de oración ignaciana
Colabora con el P. Raúl en Ejercicios Espirituales Cerrados.

ICONOGRAFIA



Taller de Iconografía
Es un taller teórico- practico dictado por la Prof. Nora Pizzi que pretende a través del dibujo de imágenes sagradas (iconos) con reglas precisas una purificación y fortalecimiento espiritual.

viernes, 5 de marzo de 2010

REFLEXIONEMOS JUNTOS SOBRE LA ENCICLICA DEL PAPA
















La verdad del amor divino operante en la sociedad humana


Enrique Fabbri sj*

“Mi Padre trabaja siempre y yo
también trabajo” (Jn. 5,17)

“Lo que nos precede y constituye – el Amor y la
Verdad subsistentes – nos indica qué es el bien y
en qué consiste nuestra felicidad. Nos señala así
el camino hacia el verdadero desarrollo”.
Benedicto XVI, La caridad en la Verdad, (52) NB



¿Por qué el mundo mediático, por lo general, no ha prestado una gran atención a la última encíclica de Benedicto XVI, “La caridad en laverdad”?
En parte, este tibio recibimiento se puede explicar por el impacto que había producido Juan Pablo II en 1991 con su encíclica “Centesimus Annus”. Allí el anterior Papa pareció aprobar el capitalismo como el sistema económico que mejor afrontaba el problema de las necesidades
materiales de la mayor parte de la humanidad. Leer mas aqui

Estamos en camino a una nueva HISTORIA

Nos llega al corazón este mensaje reciente del Papa:

«El sacerdote se encuentra como al inicio de una "nueva historia" (…). Debe anunciar el Evangelio valiéndose también de los medios que aporta la nueva generación [de tecnologías: blogs, sitios web…].

»La Palabra podrá así navegar mar adentro hacia las numerosas encrucijadas que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio, y afirmar el derecho de ciudadanía de Dios en cada época» (Benedicto XVI, Jornada de las Comunicaciones Sociales 2010).

de alguna manera, este blog es parte de esa búsqueda de ponerse al servicio del otro con las herramientas que tenemos hoy.

ORACIÓN
















NO PUEDE SER DE OTRA MANERA


D
ios es comunidad,
es varón, es mujer.

Es Trinidad y género.
Cercanía encarnada en todas sus imágenes y semejanzas.

Que son tantas que conviene no imaginarse ninguna,
para incluir a todas y todos.
Es toda ternura, abrazo de madre y mirada de padre.



Dios es comunidad
porque no puede ser de otra manera.
De cada encuentro hace salvación.
De cada comunión más comunidad.
Comunidad de invitadas,
comunidad de invitados.
Nuevos sacerdocios para el mismo banquete.
Nuevos profetas y profetizas para anunciar
la misma Buena Noticia.
"Conozcan mi comunidad
que ya está en ustedes, y todavía no es nuestro hogar"


Marcos Aleman s.j.

¿A quién busco?
Agape Libros 2009

sábado, 9 de enero de 2010

Resumen Bibliográfico

CONTENIDO DEL
TOMO I DE MORAL FUNDAMENTAL

"LIBRES PARA AMAR"

Autor: Tony Mifsud s.j., sacerdote jesuita, nació en la isla de Malta en 1949 y desde 1974 trabaja en Chile. Es Doctor en Teología Moral por la Pontificia Universidad Comillas (Madrid); actualmente es Profesor de Teología Moral en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Investigador en el Centro de Ética de la Universidad Alberto Hurtado, y miembro del Directorio de la Fundación Trabajo Solidario para un Hermano.Es Profesor Invitado en las Facultades de Filosofía y Teología de San Miguel (Colegio Máximo Bs. As.)

PRESENTACIÓN
PRIMERA PARTE: APROXIMACIÓN CONCEPTUAL, HISTÓRICA Y CONTEXTUAL

LA PREGUNTA MORAL
1.1. El Referente Ético
1.1.1. De vuelta a la semántica
1.1.2. La triple interrogante
1.1.3. Hacer el bien
1.1.4. Fe y Moral
1.2. La Teología Moral
1.2.1. Delimitación conceptual
1.2.2. Los tres grandes apartados
1.2.3. La Moral Fundamental
2. UNA VISIÓN HISTÓRICA DE LA TEOLOGíA MORAL
2.1. El sentido histórico
2.1.1. La dimensión antropológica
2.1.2. La perspectiva ética
2.2. El ethos bíblico
2.2.1. El Antiguo Testamento
2.2.2. El Nuevo Testamento
2.2.3. El Decálogo
2.3. Historia de la Teología Moral
2.3.1. Moral Patrística
2.3.2. Repetición y Renacimiento
2.3.3. Orientación penitencial
2.3.4. Renovación de la moral
2.4. Lecciones de la historia

3. EL ESTADO ACTUAL DE LA REFLEXIÓN MORAL
3.1 Una sociedad en crisis
3.1.1. ¿Una crisis moral?
3.1.2. La crisis del hombre moderno
3.1.4. El discernimiento de las causas
3.2. Los desafíos contemporáneos
3.2.1. La razón moderna
3.2.1.1. ¿Una moral represiva?
3.2.1.2. ¿Una moral alienante?
3.2.1.3. ¿Una moral heterónoma?
3.2.1.4. ¿Una moral histórica?
3.2.1.5. ¿Una moral en clave de liberación?
3.2.2. La formulación casuista
3.3Los caminos de renovación
3.3.1. El Ilamado conciliar
3.3.2. Una moral renovada
3.3.3. El camino latinoamericano


SEGUNDA PARTE:

LA ESTRUCTURA DEL DISCURSO ÉTICO
4. LA FUNDAMENTACIÓN ÉTICA: libertad y responsabilidad
4.1. La libertad ética
4.1.1. Ni negación ni mitificación
4.1.2. Libertad y verdad
4.1.3. Libertad y responsabilidad
4.2. Unas notas antropológicas
4.2.1. El discurso racional
4.2.2. El discurso teológico
4.2.3. El discurso ético
4.3. Visiones inadecuadas
5. EL SUJETO ÉTICO: conciencia y ley
5.1. La estructura ética del comportamiento

5.1.1. El esquema clásico
5.1.2. El enfoque personalista
5.2. La primacía de la conciencia
5.2.1. El concepto bíblico
5.2.2. La tradición teológica
5.2.3. El pensamiento del Magisterio
5.2.4. La formulación moral
5.2.4.1. Sistematización casuista
5.2.4.2. Caminos de reformulación
5.2.5. El desarrollo moral
5.2.5.1. El desarrollo del criterio moral del niño.
5.2.5.2. El desarrollo del juicio moral
5.2.5.3. El perfil del sujeto ético
5.2.5.4. ·La formación moral
5.2.5.5. La educación moral
5.3. La ley como pedagogo
5.3.1. La elaboración teológica
5.3.2. La síntesis del Magisterio
5.3.3. La expresión moral
5.3.3.1. El horizonte del Valor
5.3.3.2. La orientación del Principio
5.3.3.3. La necesidad de la Norma
5.3.4. Magisterio y Moral

6. LA RESPUESTA MORAL: pecado y conversión
6.1. El fenómeno de la culpabilidad
6.1.1. El sentimiento de culpabilidad
6.1.2. El sentido de culpa
6.2. La realidad del pecado
6.2.1. Pérdida del sentido de pecado
6.2.2. La comprensión bíblica
6.2.3. La sistematización teológico-moral
6.2.4. La palabra del Magisterio
6.2.5. La calidad de la ofensa
6.2.6. La denuncia del pecado social
6.3. La necesidad de la conversión
6.3.1. El Ilamado bíblico
6.3.2. La convocatoria de la Iglesia
6.3.3. La experiencia de la conversión
6.3.3.1. El proceso personal
6.3.3.2. La conversión al pobre.
6.3.3.3. La expresión social

TERCERA PARTE: EL PROYECTO ÉTICO
LA PROPUESTA ÉTICA: la solidaridad
7.1. Los modelos tradicionales

7.1.1. EI esquema de las Virtudes
7.1.2. La presentación del Decálogo
7.1.3. El seguimiento de Cristo
7.2. Una distinta configuración
7.2.1. El seguimiento de Cristo
7.2.2. El reinado de Dios
7.3. El horizonte de la solidaridad
7.3.1. La evolución de un concepto
7.3.2. El pensamiento de la Iglesia
7.3.3. La dimensión ética .
7.3.4. La opción por los pobres

EL PROCESO ÉTICO: el discernimiento
8.1. La experiencia del discernimiento

8.1.1. El pensamiento paulino
8.1.2. La espiritualidad ignaciana

8.2..Una categoría ética
8.2.1. Modo de preceder
8.2.2. Metodologia
8.3.Una mística de la acción

8.3.1. Verificación ética de la experiencia cristiana
8.3.1.1. Unidad en la diversidad
8.3.1.2. Reconstrucción de una relación perdida
8.3.1.3. Consecuencias éticas de la espiritualidad
8.3.2. Horizonte ético de la espiritualidad ignaciana
8.3.2.1. La espiritualidad ignaciana
8.3.2.2. Notas éticas de lo ignaciano

9.1.A MODO DE CONCLUSIÓN
9.2.SED PERFECTOS

Preguntas:
¿Que puntos me interesaron?
¿Que valoración quiero profundizar?
¿Me interesa para hablarlo con alguien?
¿Quiere una material de ese tema?
¿habría que explicarlo desde cero ?

lunes, 4 de enero de 2010

¡DE INTERÉS!





COLECCIÓN SALUD

De la VERGÜENZA a la AUTOESTIMA  
Gladys Brites de Vila - Ligia Almoño de Jenichen

Cuando creemos que no seremos aceptados por nuestras imperfecciones o fallas, solemos avergonzarnos ante la amenaza de ser expuestos; así, nos ocultamos para protegernos de las miradas hirientes que juzgan y condenan.

Y es un agobio vivir con permanente sensación de vergüenza y autocrítica punzante que en momentos difíciles o de estrés nos dificulta encontrar la confianza básica para relacionarnos libremente, con autonomía e independencia. La buena noticia es que podemos pasar de la crítica corrosiva a la corrección benevolente.

Las autoras proporcionan recursos teóricos y prácticos para aprender a relacionarnos con nosotros mismos, enviarnos mensajes de ayuda en lugar de criticarnos cuando tenemos dificultades, estimular aquellas partes del cerebro que responden con amabilidad, para sanar el autoconcepto de indignidad y adquirir una sana autoestima. Es decir, ser capaces de usar nuestros talentos y aptitudes para armar y trabajar con aceptación, orgullo propio y autoconfianza. ISBN 978-987-667-001-2 - 15 x 22 cm.- 128 pág


EL ENOJO, educando emociones

Gladys Brites de Vila - Ligia Almoño de Jenichen

Este libro nos ofrece propuestas para resolver conflictos y prevenir la violencia.

Por ser el enojo una emoción que todos conocemos y no podemos evitar, las autoras nos proponen el modo de aprender a manejarlo y encausarlo para lograr comunicarnos y evitar que se transforme en un sentimiento dañino.

Nos explican que es importante comprender qué es lo que nos causó el enojo, porque si no se detecta ni expresa a tiempo, muchas veces éste se manifiesta de manera tal que se nos dificulta identificarlo.

Propuestas para procesar el enojo, unas a través de la acción para poder liberar este sentimiento y otras a partir de la elaboración del enojo y la reconciliación.

ISBN:978-950-507-855-4 - 15x 22 cm. -128 pág.

viernes, 1 de enero de 2010

Oración para nuestra Pascua

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro,vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.
Es palabra del Señor.

REFLEXIÓN
* * * * * *
La palabra “confianza” es una de esas palabras sencillas, modestas, cotidianas, que sin embargo es una de las más esenciales para vivir. Sin confianza no hay amor, no hay fe, no hay vida posibles. Sin confianza caminamos solos, aislados en una especie de “túnel” construido con nuestros propios problemas, inquietudes y preocupaciones. Y en este día nos puede venir bien recordar esto, porque muchas veces olvidamos que la Pascua es - justamente y antes que nada - la fiesta de la confianza. Desde la Pascua de Jesús podemos saber, con toda seguridad, en manos de quién estamos. Nuestra vida, que tiene su origen en el amor infinito de Dios, no termina con la muerte, no se pierde en la muerte. Todos estamos englobados en el misterio de la Resurrección de Jesús. No hay absolutamente nadie que quede excluido de ese destino último de vida en plenitud.
En el fondo, todos nuestros miedos y angustias, brotan de la angustia de la muerte. Tenemos miedo al dolor, a la vejez, a la desgracia, a la incertidumbre,a la soledad. Nos aferramos, a veces desesperadamente, a todo aquello que nos pueda dar algo de seguridad, consistencia o felicidad. Proyectamos sobre los demás nuestra frustración y nuestro desconcierto, tratando de sobresalir y dominar, luchando denodadamente por tener “algo” o por ser “alguien”. La fiesta de la Pascua nos invita a reemplazar la angustia de la muerte por la certeza de que al final, y pase lo que pase, todo estará bien. Si Jesús ha resucitado, quiere decir que la muerte
no tiene la última palabra, que la muerte no es lo definitivo. Podemos   vivir con confianza. Podemos esperar
más allá de la muerte. Podemos avanzar sin caer en la tristeza de la vejez,sin hundirnos en la desesperación ante un mal irreversible, sin ceder a la  tentación del pesimismo, sin aficionarnos al sarcasmo y la ironía, sin aceptar resignadamente la soledad, sin aferrarnos al consumismo, a la droga o al hedonismo y a tantas otras formas de evasión.
Vivir desde esta confianza no es dejar de ser lúcidos. Sentimos en nuestra propia carne la fragilidad, le debilidad y la limitación. La muerte parece amenazarnos por todas partes. El hambre, las enfermedades y el horror de las guerras, aniquilan continuamente a millones de seres humanos. Jesús sigue siendo crucificado en la actualidad, en el sufrimiento absurdo e injusto de tantos hermanos. Pese a los esfuerzos, continúan vigentes en el mundo la tortura, el exterminio y la esclavitud. Ciertamente, la confianza en la victoria final de la vida no nos vuelve insensibles.
Al contrario, nos lleva a compartir más de cerca y más solidariamente las desgracias y el sufrimiento de la gente.Los seguidores de Jesús llevamos en nuestro corazón, y a veces muy dentro y como escondida, la alegría de la Resurrección, y esa alegría sostiene nuestra confianza. Y desde allí queremos enfrentarnos diariamente a la tremenda insensatez que arranca a tantas personas la dignidad, la alegría y la vida. Desde allí queremos trabajar con todas nuestras fuerzas por una vida buena para todos.

sábado, 5 de septiembre de 2009

LAS EXIGENCIAS DEL SEGUIMIENTO




DOMINGO 5 DE SEPTIEMBRE
Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,25-33)
"Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío."

"Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío."


EL TEXTO DE LA LECTURA

Se nos ofrece un breve discurso de Jesús donde propone a quienes tienen la intención de llegar a ser sus discípulos. Las frases están redactadas de tal manera que sirven para desalentar a todos aquellos que quieren ser cristianos, pero carecen de espíntu heroico.El discurso pertenece al matenal propio del evangelio de san Lucas, ya que fuera de algunas semejanzas, nada de él se encuentra en los otros evangelios.


El evangelista ha escogido estas palabras de Jesús y ha compuesto este discurso para completar la ensenanza que se contiene en ia página precedente. Si tomamos el libro de los evangelios y buscamos el trozo de la lectura de hoy, podremos ver que viene a continuación de una parábola de Jesús que lamentabiemente no hemos leído el domingo pasado. Se trata de la parábola de los invitados descorteces: aquellas personas que se negaron a ir a una fiesta para la que eran invitados.

Mientras que san Mateo aprovecha esta paràbola para ofrecernos una lectura alegórica de la historia del pueblo judío, san Lucas ha presentado el drama más personal de aquellos que son Ilamados por Dios pero se niegan a responder, poniendo para ello diversas excusas.

Como vemos en el evangelio, la parábola finaliza con una orden del organizador de la fiesta, mandando a sus sirvientes a que vayan a buscar a otros que inicialmente no habían sido invitados, a fin de que vengan -incluso a la fuerza- a Ilenar la sala del banquete.


Las parábolas, como ya se sabe, no pretenden explicar todos los aspectos de una enseñanza, sino solamente uno. En este caso de los invitados, se explica la universalidad del Ilamado, pero no se dice una sola palabra sobre las condiciones o requisitos para poder entrar en el reino.


SI NO ODIA...

El texto comienza poniendo un marco a las palabras del Señor, como es habitual en el evangelio de Lucas. Se dice que Jesús pronunció estas palabras cuando un gran gentío caminaba junto con él. A estos, el Señor les indica cuáles son las condiciones para seguirlo.Parece que se establece una diferencia entre caminar con el Señor y seguirlo. Esto es porque seguir a alguien es tomarlo como maestro, ser su discípulo. Por esa razón, al comienzo del relato se evitan palabras que puedan indicar que todas esas multitudes ya son discípulos del Señor. Todavía no han Ilegado a ese punto, sino que se han sentido atraídas por él y caminan juntos, sin comprometer sus vidas de una manera más definitiva. A éstos que vienen, Jesús les dinge estas severas palabras de las condiciones que hay que reunir para Ilegar a ser discípulos.La primera condición -si la leemos en el original, en lengua griega- suena muy mal a nuestros oídos occidentales, porque dice textualmente: "Si alguno no odia a su padre y a su madre...". Las palabras parecen elegidas a propósito para causar impacto en los oyentes. Pero, sin atenuar su exigencia, aclaremos que en las lenguas semíticas se puede decir "odiar" para indicar que "se ama memos que a otros". Así lo entiende y lo escribe san Mateo cuando reproduce esta frase, y así también se ha traducido en la lectura de este domingo.La primera condición impuesta por jesús es la de postergar todos los amores, incluyendo aquellos que parecen ser los más impostergables: padre, madre, esposa, hijos... y en ese menosprecio se incluye la propia vida.
El seguimiento de Cristo, la condición de discípulo, nos coloca diariamente ante opciones, y nuestro corazón se inclina hacia donde esté la atracción mayor, el amor más fuerte.Alguna vez en la vida puede darse el caso de que nos encontremos ante esta alternativa: o aquellos seres que más queremos o Cristo. O también: conservar nuestra vida, o ser fieles al Señor. Tenemos que estar preparados para estas opciones, por más que sean excepcionales. Y por eso Jesús ya nos anticipa que al decidirnos por el seguimiento, debemos haber hecho un ordenamiento de nuestros afectos. Quien se decide por Cristo, debe haber puesto todas las cosas en segundo lugar, incluso su propia vida.

QUIEN NO CARGUE SU PROPIA CRUZ...

En otra parte del evangelio encontramos frases muy parecidas, cuando Jesús anuncia por primera vez su pasión. Ahora las hallamos unidas a las otras exigencias para el seguimiento.
Debemos atender a que estas palabras nos traen a la memoria el camino del Calvario. Pero sin embargo, el autor del evangelio ya las utiliza cuando todavía no ha hablado de la crucifixión del Señor. En el actual contexto del evangelio, estas palabras suenan como habran sonado para cualquier contemporáneo de Jesús, que todavía no conocía el desenlace de los acontecimientos.


Para ese tiempo, la cruz era simplemente un instrumento de tortura, el más temble que habían inventado los hombres. La cruz era utilizada por los romanos para los más despreciables, tan temible que era considerada indigna de un ciudadano romano. Al utilizar estos términos, Jesús exige de sus seguidores que estén dispuestos a ser menospreciados hasta lo último. La exigencia antenor terminaba con la postergación de la propia vida, esta nueva exigencia ilustra de manera más dramática lo que aquello podía significar.

Al aceptar la enseñanza de Cristo, el discípulo no solamente cambia su propia vida, sino que también se convierte en un factor transformante de la sociedad. Las comunidades cnstianas, si verdaderamente viven el evangelio, son células que deben ir creciendo y creando un nuevo mundo, una nueva civilización. Es lógico que el antiguo sistema, fundado sobre el pecado y regido por sus leyes, actúe todos sus elementos de defensa para no verse destruido y suplantado. Como sucedió en los primeros días del cristianismo, las comunidades cnstianas fueron acusadas como de sospechosas y nocivas, mientras que los cristianos debieron padecer la persecución y la muerte acusados de ser subversivos de la sociedad.

El que quiera vivir tibiamente su cristianismo, sin entrar en conflictos con los demás y reduciéndose a practicar sus actos de devoción de manera individualista, no reúne las condiciones para el seguimiento de Cnsto. El Señor exige una disposición tal como para enfrentarse con el mundo, asumiendo el cristianismo hasta sus últimas consecuencias, incluso hasta la muerte.

QUIEN NO RENUNCIA A TODO...

La tercera condición impuesta por el Señor es la de renunciar a todo lo que se tiene. Este es uno de los temas predilectos del evangelio de san Lucas. Y observemos que la renuncia a todos los bienes no se impone a aquellos decididos a adoptar una forma especial de vida en la Iglesia, sino a todos. Esta exigencia
es una precisión todavía mayor sobre las dos antenores. Si hay que renunciar a la propia vida, con más razón a las posesiones.
Los primeros discípulos debían seguir a Cnsto, que continuamente iba de camino, trasladándose de un lugar a otro. Era imposible seguirlo si no se abandonaba todo lo que se tenía. Así hicieron los doce y todos los demás discípulos. Cuando pasó la Pascua, y la Iglesia comenzó a existir como comunidad, la forma de renunciar a los bienes se venficó de otra manera, que es la que hoy se nos propone a nosotros: la comunidad estaba compuesta por personas que no tenían nada como propio, sino que todo lo compartían con los demás.Quien quiera vivir de manera egoísta, gozando de sus propios bienes sin ocuparse de las necesidades de los otros, carece de una de las pnmeras condiciones que Jesús impone a sus discípulos.


LAS DOS PARÁBOLAS

Al oír estas palabras tan severas de Jesús, aquel que quiere ser su discípulo debe sentarse a reflexionar. ¿Podrá asumir estas exigencias? ¿No claudicará en el momento de la prueba?
A esta reflexión se refieren las dos parábolas que san Lucas ha introducido en medio de las exigencias que Jesús impone a quienes quieren ser sus discípulos.
La primera parábola, la del hombre que quiere edificar una torre, nos presenta el caso cotidiano de quien está por emprender una construcción. La actitud prudente es la de quien primero calcula si con la cantidad de matenales a su disposición puede emprender el trabaj o y Ilevarlo a cabo. El necio, por el contrario, comenzará a edificar y dejará la obra inconclusa cuando los matenales se acaben. La segunda parábola, la de la guerra, nos coloca ante un rey que no tiene más que diez mil soidados y va al encuentro de otro que tiene veinte mil. Es necesano que antes de presentar combate se siente a calcular y a planear la estrategia, para evitar un desastre irreparable. En caso contrano, la prudencia aconseja una digna retirada con un tratado de paz.
Los que venían a Jesús y caminaban con él eran grandes multitudes. Como en el final de la parábola del banquete, venían buenos y males, sin discnminación. Ahora Ilega el memento deponerse a pensar si es posible aceptar el Ilamado de Jesús. El Señor no quiere tibios. En otra parte de la Biblia, en el libro del Apocalipsis, el Seìior dice que prefiere a los frios, pero a los tibios los vomita de su boca.
La lectura del Evangelio de este domingo nos coloca ante esta realidad: el Señor Ilama a todos, pero no basta con decir que sí. Es necesano comprometerse y vivir la vocación cristiana. Si medimos las exigencias de Jesús y las comparamos con nuestra pobre fuerza humana, sin lugar a dudas que tendremos que responder que no es posible ser cnstianos.
Por eso, en el memento de reflexionar debemos tener presente las palabras de san Pablo: Dios da el querer y el obrar.

miércoles, 26 de agosto de 2009

La Pregunta de un Curioso

UNA PUERTA DIFÍCIL

Una persona viene a preguntar a Jesús por la cantidad de los que se salvan. Son muchos los que se hacen preguntas como esta. Siempre encontramos personas que están muy interesadas en saber cómo será la vida después de la muerte, cuándo sucederá el fin del mundo, o cualquier otra cosa por el estilo. Todo eso pertenece a lo pintoresco, a lo curioso, pero no agrega ni quita nada a la fe y por eso mismo no tiene nada que ver con nuestra propia salvación. Estas cosas solamente tienen que ver con la imaginación y con la cunosidad, y Dios no ha quendo revelarnos ninguna cosa que sirva sólo para alimentar nuestra fantasía. En la Palabra de Dios encontramos únicamente aquello que nos compromete a dar una respuesta ante un Salvador que se nos manifiesta ofreciéndonos su amistad y haciéndonos ver cual es nuestra verdadera situación ante El y ante los demás hombres.

Por ese motivo Jesús no responde directamente a la pregunta del hombre que lo interroga. En vez de decirle cuántos serán los hombres que se van a salvar (lo cual al fin de cuentas es un dato que no sirve para nada), le comienza a decir: «Traten de entrar ustedes.. .». La curiosidad sobre esos datos pintorescos acerca de lo religioso es una forma de evadirse y de eludir el compromiseo con Dios y con el prójimo. Jesus advierte la actitud del hombre que habla con El, y lo llama nuevamente al centro del problema: «No te ilusiones pensando que eres religioso porque sabes cosas que se refieren a la religión; más bien asume tu compromiso: lucha por entrar en el Reino en vez de preocuparte por saber el número exacto de los que se van a salvan
PARÁBOLA DE LA PUERTA ESTRECHA
La palabra que se usa para responder a la pregunta, y que aquí se traduce como "traten", en la lengua onginal (el griego) es muy ilustrativa: «luchen». La entrada en el Reino no es algo que se debe esperar pasivamente, sino que se debe conseguir por medio de un esfuerzo que se puede comparar con una lucha. Sin la gracia y sin la ayurla de Dios no se puede hacer nada en este sentido, pero una vez que hemos recibido la fuerza y el apoyo de Dios debemos responder poniendo todo nuestro esfuerzo y nuestras energías en un combate que se presenta como especialmente difícil.
Para hacer ver mejor cómo se presenta esa dificultad, el Serior dice dos breves parábolas. La pnmera comparación es la de la puerta estrecha. Supongamos que somos muchas personas que tratamos de entrar en un lugar que tiene una sola puerta y que ésta es muy estrecha. Es una situación que se da con frecuencia en ciertas aglomeraciones. Se empuja para entrar, se trata de apartar a los demás, y a veces hasta se pierde la noción de amor y de respeto por el prójimo. Quien se quede esperando que entren los demás puede tener la seguridad de que se quedará afuera. Algo simiiar sucede con la entrada en el Reino de ios cielos: para poder entrar hay que esforzarse, de lo contrario no se podrá entrar. Después de haber recibido la gracia de Dios se debe "luchar" y esa lucha es el esfuerzo que cada uno debe emprender contra sus malas inclinaciones para veneer la tendencia al pecado. Y es también el dinamismo que hay que poner en práctica para abundar en buenas obras para con los demás. La segunda parábola es la del Padre de familia que cierra la puerta antes de que comience el banquete. Algunos invitados Ilegan retrasados y pretenden entrar, pero ya no es hora. El Dueño de casa se asomará para ver quiénes son los demorados que Ilegan tan tarde y no los reconocerá. Por fr, visto estos que Ilegan a deshora no reúnen las condiciones para entrar en el banquete y tendrcín que quedarse afuera.Podemos preguntar: ¿Qué puerta es ésa por la que hay que entrar? ¿de qué banquete se trata? El Senor dice en la última parte del texto que se está hablando del Reino de Dios. Es esa realidad Ultima a la que todos estamos invitados, pero que ya se va haciendo presente en este mundo desde que Jesucnsto se manifestó. Él no vino sólo para hablarnos de lo que nos espera después de la muerte sino también -y principalmente- del Reino de Dios que se acerca y que viene a nosotros. El texto pone el acento en la forma definitiva, en el banquete final en compañía de todos los santos, pero no se debe perder de vista que ese Reino y ese banquete ya comienzan en este mundo.

FUERA DEL BANQUETE

El Señor termina sus parábolas hablando de las dos situaciones diferentes: los que están dentro de la sala del banquete y los que quedarán afuera. De estos últimos dice que estarán con llanto y rechinar de dientes, imágenes que indican que estarán muy tnstes y con mucha rabia e indignación. Las dos situaciones, el banquete y el Ilanto con rechinar de dientes son figuras que nos aproximan al misteno de lo que será nuestra suerte definitiva. La Palabra de Dios nunca nos ha explicado en detalle cómo será la existencia que seguirá a esta vida, solamente lo ha hecho mediante imágenes y figuras. Unas, como la del banquete al que se hace referencia en la lectura de este domingo, nos hablan de una gran felicidad. Otras, como la del Ilanto con rechinar de dientes, nos presentan la posibilidad de una existencia llena de amargura.
Nadie puede decir que al fin da lo mismo. La situación del que quede afuera será muy dramática, será la entrada en una ofrecer cuando se ha revelado como nuestro Salvador. Hay un tiempo limitado para responder a esa invitación, y si no se aprovecha el tiempo, comenzará la etapa definitiva donde ya no habrá una segunda oportunidad. En cambio dentro del banquete estarán todos los santos y junto a ellos una multitud que vendrá de los cuatro puntos cardinales. Se reconoce aquí una alusión a textos del Antiguo Testamento, como el que se ha oído en la primera lectura, que anuncian una convocatoria universal al final de los tiempos. Para aquellos judíos que en la antigüedad confíaban imprudentemente en la elección de Israel y pensaban que los demás pueblos·quedarían fuera, estos textos proféticos causaban malestar. No podían aceptar que los odiados paganos pudieran tener una suerte semejante a la del pueblo de Israel. Sin embalrgo los profetas anunciaron que todos los pueblos han sido Ilamadós a la salvación. También nosotros podemos caer en el mismo error pensando que porque estamos en la Iglesia ya estamos seguros de nuestra salvación definitiva. Nos adelantamos aljuicio de Dios y en nuestro intenor ya hemos decidido que muches quedarán fuera, quizá porque no los vemos entre nosotros cuando nos reunimos en la Iglesia. Pero los que según nuestro criterio  son los últimos resulta que ante la mirada de Dios son los primeros, porque cuando el Señor les dio su gracia respondieron con mucha mayor generosidad y prontitud; de la misma manera los que juzgamos
como los pnmeros, ante la mirada de Dios puede ser que sean los últimos.

martes, 18 de agosto de 2009

Asunción de la Virgen María al Cielo


Celebramos hoy la Festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo en cuerpo y alma. Las Lecturas son referidas a la Virgen. Y aunque trataremos el tema de la Asunción, revisemos primeramente algo de los textos de hoy.
La Primera Lectura, tomada del Apocalipsis (Ap. 11, 19; 12,1-6, 10), nos habla de una figura prodigiosa que aparece como sol radiante en el Cielo: una mujer a punto de dar a luz que gemía con dolores de parto.
Se refieren estos textos sobre todo a María, pero también podrían aplicarse a la Iglesia. Por cierto, los dolores de parto no se refieren a los de la generación física del Mesías, los cuales la Virgen María no padeció, sino más bien se refieren a los dolores de la Pasión de su Hijo, dolores que la Madre compartió con el Hijo.
La batalla descrita en que el dragón barre un tercio de las estrellas, se refiere a los ángeles rebeldes que se opusieron a Dios y fueron barridos del Cielo.
La mujer que huye al desierto, se refiere más bien a la Iglesia, protegida por Dios durante la persecución. Termina el texto con la victoria de Cristo y de su Iglesia.
El Evangelio (Lc. 1, 39-56) nos relata la Visita de María a su prima Santa Isabel, y nos trae la bellísima oración de la Santísima Virgen María, el Magnificat, en la cual la Virgen, siendo la más grande de las creaturas humanas, se presenta como la más humilde de todas. Ella, que es la Madre del Mesías, refiere toda la grandeza y toda la gloria a Dios, que ha hecho maravillas en ella.
El Magnificat
Sin embargo, la fiesta de hoy, la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo, nos recuerda nuestra futura inmortalidad, nuestro destino final después de nuestra vida en la tierra. Predicar sobre esto había perdido vigencia, pero hoy vuelve a estar sobre el tapete el tema de nuestra muerte y lo que nos espera después de esta vida.
Y lo que se llamaban “los Novísimos” (muerte-juicio: infierno o gloria) están de moda otra vez. El Papa Juan Pablo II nos habló de los Novísimos, que él denominó “realidades últimas”.
En sus Catequesis, el Papa nos dijo que el recordar esas “realidades últimas”, nos ayuda a vivir mejor las “realidades penúltimas”, o sea, nos ayuda a vivir mejor nuestra vida aquí en la tierra.
¿Cómo, entonces, no hablar de las “realidades últimas” sobre todo en la Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María? ¿Qué relación hay entre estas “realidades últimas” y la Asunción de la Virgen al Cielo?
Sabemos que la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo es un Dogma de nuestra fe católica, expresamente definido por el Papa Pío XII hablando “ex-cathedra”. Y ... ¿qué es un Dogma? Puesto en los términos más sencillos, Dogma es una verdad de Fe, revelada por Dios (en la Sagrada Escritura o contenida en la Tradición), y que además es propuesta por la Iglesia como realmente revelada por Dios.
En este caso se dice que el Papa habla “ex-cathedra”, es decir, que habla y determina algo en virtud de la autoridad suprema que tiene como Vicario de Cristo y Cabeza Visible de la Iglesia, Maestro Supremo de la Fe, con intención de proponer un asunto como creencia obligatoria de los fieles Católicos.
Un Dogma de Fe, entonces, es una verdad de obligatoria creencia para todo Católico. Y por el Dogma de la Asunción sabemos que María, “terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial” (de la Bula que declara el Dogma de la Asunción el 1-11-1950).
No quedó definido si la Santísima Virgen murió o no. Solamente que su cuerpo no quedó sometido a la corrupción del sepulcro y que ha sido ya glorificado.
Algunos pueden creer que éste en un “dogma inútil”, como se atrevió a proclamar hace algún tiempo un Teólogo. Pero ... ¿por qué, lejos de ser “inútil”, es importante que los Católicos recordemos y profundicemos en el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo?
El Catecismo de la Iglesia Católica responde clarísimamente a este interrogante:
“La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos” (#966). ¡Nada menos!
La importancia de la Asunción para nosotros, hombres y mujeres de comienzos de este Tercer Milenio de la Era Cristiana, radica -entonces- en la conexión que hay entre la Resurrección de Cristo y la nuestra. La presencia de María, mujer de nuestra raza, ser humano como nosotros, quien se halla en cuerpo y alma, ya glorificada en el Cielo es esto: un anuncio o preludio de nuestra propia resurrección.
Veamos con más detalle, entonces, en qué consiste eso que los Católicos tenemos como uno de nuestros dogmas.
Los seres humanos que llegan directamente al Cielo, o aquéllos que al morir deben pasar una fase de purificación (purgatorio) y después de terminar esta fase, van pasando al Cielo, a todos ellos, Dios los glorifica sólo en sus almas y deben esperar el fin del mundo para ser glorificados también en sus cuerpos.
No así la Santísima Virgen María, quien tuvo el privilegio único de ser glorificada tanto en su alma, como en su cuerpo, al finalizar su vida terrena. En esto precisamente consiste el dogma de la Asunción.
El Papa Juan Pablo II, en una de sus Catequesis sobre el tema, explicó esto en los siguientes términos:
“El dogma de la Asunción afirma que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte. En efecto, mientras para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio” (JP II, 2-julio-97).
María, un ser humano como nosotros -salvo por el hecho de haber sido preservada del pecado original- está en la gloria del Cielo, en cuerpo y alma. Esta “realidad última” de María Santísima es preludio de nuestra propia “realidad última”.
El Cielo y la gloria en cuerpo y alma es el fin último de cada uno de nosotros los seres humanos. Para eso hemos sido creados por Dios, y cada uno es libre de alcanzar esa realidad o de rechazarla. Cada uno es libre de optar por esa felicidad total y eterna en el Cielo, en gloria, o de rechazarla, rechazando a Dios.
Por ley natural, entonces, los cuerpos de los seres humanos se descomponen después de la muerte y sólo en el último día volverá a unirse cada cuerpo con su propia alma. Todos resucitaremos: los que hayamos obrado mal y los que hayamos obrado bien. Será la “resurrección de los muertos (o de la carne)”, que rezamos en el Credo. “Unos saldrán para una resurrección de vida y otros resucitarán para la condenación” (Jn. 5, 29).
¿Y cómo serán nuestros cuerpos gloriosos? Nuestros cuerpos resucitados serán nuestros mismos cuerpos, pero en un nuevo estado: inmortales, sin defecto, ya no se corromperán, ni se enfermarán, ni se envejecerán, ni se dañarán, ni sufrirán nunca más. Serán cuerpos realzados hasta la gloria.
Dice la Bula de la Asunción que la Virgen María “no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro, ni tuvo que esperar la redención de su cuerpo hasta el fin del mundo”.
Nosotros sí. Pero tenemos la seguridad de nuestra futura inmortalidad, de nuestra futura resurrección en cuerpo y alma gloriosos. Si optamos por Dios, amándolo sobre toda otra cosa, persona o consideración, si buscamos hacer su Voluntad en todo ... resucitaremos como Cristo y estaremos en el Cielo, en gloria ... como El y su Madre, la Santísima Virgen María.
Sabemos que nuestra meta, entonces, es llegar al Cielo. Llegar al Cielo es “la carrera que tenemos por delante”, esa carrera de la cual nos habla San Pablo (Hb. 12, 1). El Cielo es la meta de nuestra carrera. San Pablo, que según sus escritos pudo vislumbrar el Cielo, no lo puede describir y dice del Cielo lo siguiente: “ni el ojo vio, ni el oído escuchó, ni el corazón humano puede imaginar lo que Dios tiene preparado para aquéllos que le aman” (1 Cor. 2, 9). Así es el Cielo: indescriptible, inimaginable, insondable, inexplicable para el ser humano, pues somos limitados para comprender lo ilimitado de Dios. Y el Cielo es básicamente la presencia de Dios.
Al morir, pues, nuestra alma se separa del cuerpo. El alma pasa a la Vida Eterna: o al Purgatorio para posteriormente pasar al Cielo, o al Cielo directamente, o al Infierno. Y el cuerpo, que es material, queda en la tierra, bien descomponiéndose o bien hecho cenizas si ha sido cremado, o de alguna otra manera, según haya sido la muerte.
Volvamos, entonces, al Misterio de la Asunción de la Virgen María al Cielo. Este Misterio nos recuerda la promesa del Señor de nuestra resurrección: resucitaremos como El ... Y ¿qué significa resucitar? Resurrección es la re-unión de nuestra alma con nuestro cuerpo glorificado. Resurrección no significa que volveremos a una vida como la que tenemos ahora. Resurrección significa que Dios dará a nuestros cuerpos una vida distinta a la que vivimos ahora, pues al reunirlos con nuestras almas, serán cuerpos incorruptibles.
Nuestros cuerpos resucitados serán nuestros mismos cuerpos, pero en un nuevo estado: serán inmortales (ya no volverán a morir); serán sin defecto, y ya no se corromperán, ni se enfermarán, ni se envejecerán, ni se dañarán, ni sufrirán nunca más. ¡Serán cuerpos gloriosos!
Y ¿cómo es un cuerpo glorioso? ¿Cómo es el cuerpo glorioso de la Santísima Virgen María? Los videntes que dicen haber visto a la Virgen -y la ven en cuerpo glorioso, como es Ella después de haber sido elevada al Cielo- se quedan extasiados y no pueden describir ni lo que sienten, ni la belleza y la maravilla que ven.
Conocemos de otro cuerpo glorioso: el de nuestro Señor Jesucristo después de resucitar. Era ¡tan bello! el cuerpo glorioso de Jesús, que no lo reconocían los Apóstoles ... tampoco lo reconoció María Magdalena. Y cuando el Señor se transfigura ante Pedro, Santiago y Juan, en el Monte Tabor, mostrándoles parte del fulgor de su Gloria ... era ¡tan bello lo que veían! ¡tan agradable lo que sentían! que Pedro le propuso al Señor hacerse tres tiendas para quedarse a vivir allí mismo. Así es un cuerpo glorioso.
Esta Fiesta importante de la Iglesia, esta Fiesta importante de la Santísima Virgen María, en la que conmemoramos su subida al Cielo en cuerpo y alma, nos recuerda nuestra futura inmortalidad. Y sírvanos este recuerdo, y esta seguridad que tenemos de resucitar como Cristo resucitó, para erradicar de una vez por todas de entre nosotros los Católicos, esa creencia estúpida en ese mito, en esa mentira, que es la re-encarnación.
La re-encarnación niega la resurrección ... y niega muchas otras cosas. Parece muy atractiva esta falsa creencia. Sin embargo, si en realidad lo pensamos bien ... ¿cómo va a ser atractivo volver a nacer en un cuerpo igual al que ahora tenemos, decadente y mortal, que se daña y que se enferma, que se envejece y que sufre ... pero que además tampoco es el mío?
Aun partiendo de una premisa falsa, suponiendo que la re-encarnación fuera posible, si no fuera un mito, una mentira ... ¿cómo podemos estar pensando los cristianos, que tenemos la seguridad y la promesa del Señor de nuestra futura resurrección ... cómo podemos pensar que es más atractivo re-encarnar, por ejemplo, en un artista de cine, o en un millonario, o en una reina ... que resucitar en cuerpos gloriosos?
Entonces, ante la promesa del Señor de nuestra futura inmortalidad al ser resucitados con El, y ante la maravilla de lo que serán nuestros cuerpos resucitados ¿cómo a algunos hombres y mujeres de hoy puede ocurrírsenos que re-encarnar -si es que esto fuera posible- en otro cuerpo terrenal, decadente, que no es el mío y que además volverá a morir, puede ser más atrayente que resucitar en cuerpo glorioso como el de la Santísima Virgen María?
Celebremos la Asunción de María al Cielo renovando nuestra fe y nuestra esperanza en nuestra futura inmortalidad. Que así sea

sábado, 8 de agosto de 2009

MIENTRAS REGRESA EL SEÑOR


Continuamos con este espacio para  reflexionar  el evangelio del domingo. Algo que podemos hacer a lo largo de la semana en nuestra intimidad pero que sirve para llevar a los demás.
 San Lucas  12. 32-48
“acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla. Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón”
“estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas”


EL TEXTO DE LA LECTURA “
La lectura de este domingo, tal vez un poco larga, carece de unidad. Encontramos dos temas en cierta forma inconexos.Los primeros versículos tratan sobre el uso de los bienes materiales, y en realidad son parte de un discurso que no se ha leído hoy y que se refiere a las riquezas.Está más relacionado con la lectura del domingo pasado.A partir de la advertencia  “ estén preparados…”, entramos en un segundo discurso, que tiene por tema la vigilancia  que deben tomar los discípulos hasta que vuelva el Señor.
LAS TRES PARÁBOLAS
El discurso de Jesús sobre la vigilancia está compuesto por tres parábolas breves. La primera y la tercera de ellas se refieren a unos servidores que quedan al cuidado de la casa del patrón durante su ausencia. La parábola central habla de un dueño de casa que dbe vigilar para que un ladrón lo despoje. Las tres tienen como tema la hora de la llegada de alguien, y en dos se tremina con una bienaventuranza : ¡felices..! y ¡Feliz…!, pero mientras en una se habla de la recompensa en la segunda se extiende para describir el comportamiento y el castigo del servidor que no cumple su tarea.

LA VIGILANCIA
Jesús anunció la inminente llegada del Reino de Dios. Pero mientras sus contemporáneos esperaban la llegada FULMINANTE  de un reino que transformara todo en un abrir y cerrar de ojos, el Señor fue enseñando que el reino ya se hacía presente en su persona, y que debía ser recibido en la fe. A través de un proceso muy lento, los primeros discípulos fueron descubriendo que el Reino, ya presente entre nosotros, debía ir desplegándose lentamente. Los primero cristianos aprendieron que en ese crecimiento paulatino del Reino había una manifestación plena del mismo que estaba muy cerca de cada uno. Esta manifestación era la del momento de la muerte. Por esa razón  los llamados urgentes  a estar atentos por la venida del Señor que se aproxima, tienen un doble valor: no olvidar que hay un final de la historia donde hay que preparar la manifestación del reino, y al mismo tiempo nos recuerda que hay un final de nuestra historia personal.
EL SEÑOR QUE FUE A UNA FIESTA
La primera de las parábolas, al mismo tiempo que reitera el llamado a la vigilancia , nos advierte sobre la forma en que hay que esperar al Señor.
La espera no debe ser una actitud enfermiza sino la de los servidores que esperan el regreso de su señor. El señor se ha ido a esa fiesta pero no ha dicho a que hora volverá, por lo tanto los sirvientes deben esperarlo atentos y con las lámparas encendidas.
La bienaventuranza con la que termina la parábola nos coloca en una situación inaudita, el señor para retribuir la espera, los hace sentar  a la mesa y los sirve para ofrecerles la cena que ellos han postergado. En la misa de cada día con la que ya adelantamos sacramentalmente el banquete celestial, nosotros somos los que comemos y Cristo nos sirve dándose en la mesa de su palabra y en la mesa de su cuerpo y de su sangre.

ASERTIVIDAD: LOS DERECHOS ASERTIVOS



 
















Como estrategia y estilo de comunicación,la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no asertividad). Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.
Es una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Los derechos asertivos: sociología de vida


Los derechos asertivos surgen de la idea de que todos los seres humanos en un sentido moral, somos creados iguales y debemos tratarnos como tales, es decir que ninguna persona tiene privilegios sobre otra. Las necesidades de cada uno deben ser valoradas
de igual manera.
Constituyen una estructura básica para una saludable participaciòn de cada individuo en toda la relación humana. Los derechos asertivos son afirmaciones o declaraciones acerca de nosotros mismos como seres humanos, declamaciones sobre las responsabilidades que tenemos hacia nuestra persona. Señala limites prácticos que permiten a los demás saber qué pueden esperar de nosotros.
Muchas personas no reconocen los mismos derechos básicos y esto genera conflictos en la interacción. Si decidimos romper estas reglas sociales o de comportamiento que encontramos en determinadas situaciones, deberemos, claro está asumir la responsabilidad de nuestros actos

1. Tiene derecho a ser juez de su propio comportamiento, pensamiento y emociones y a tomar  la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.

2. Tiene derecho`a cambiar de manera de pensar, su opinión o actuación.

3. Tiene derecho a tomar decisiones o hacer declaraciones sin la obligación de justificarlas.

4. Tiene derecho a cometer errores y ser responsable de ellos.

5. Tiene derecho a no saber o no comprender algo.

6. Tiene derecho a sentir y expresar emociones tanto positivas como negativas, sin quedarse con la sensación débil o que está haciendo algo censurable.

7. Tiene derecho a no dejarse involucrar en los problemas de otros si uno no quiere hacerlo.

8. Tiene derecho a no satisfacer las demandas de otra persona sobre las suyas.

9. Tiene derecho a ser sencillamente usted mismo sin estar obligado a comportarse en función de los demás.

10. Tiene derecho a pedir aclaración.

11. Tiene derecho a intentar cambiar lo que no le satisface.

12. Tiene derecho a ser tratado con dignidad.

13. Tiene derecho a ignorar los consejos de los demás.

14. Tiene derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.

15. Tiene derecho a recibir el reconocimiento por trabajo bien hecho.

16. Tiene derecho a no anticiparse a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que 
intuirlos.

17. Tiene derecho a detenerse antes de actuar.

18. Tiene derecho a decidir qué hacer con su cuerpo, tiempo y propiedades.

19. Tiene derecho a estar solo, aun cuando los demás deseen su compañia.

20. Tiene derecho a tener sus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás.

21. Tiene derecho algunas veces a ser primero/a.

22. Tiene derecho a hablar sobre el  problema con la persona involucrada y aclararlo en caso en que los derechos de cada uno no están del todo claros.